Donde no hay amor

 Quisiera decir que estoy sanando para florecer, que todo aquello me hizo más fuerte y me dotó de nuevas herramientas de vida. Eso contesto cuando me preguntan, dando por hecho que, después de un tiempo, nada queda de ese desgarro.

Le consulto al cielo, invoco ángeles y arcángeles. A veces me creo loca, otras tengo certezas que lo soy. Me encuentro buscando respuestas donde no están, porque en el único lugar que sí habitan no puedo ingresar, y es en él. Entonces, confío en otredades y pido me develen el misterio.

Hay días que espero, otros que desespero. Por último, hay muy poquitos en que respiro y sigo. Confiando en mi y valorando lo que soy. Sabiendo que no merezco menos de lo que doy. Pidiendo al universo tenga la bondad de reconocerme y darme algo de eso.

Por su parte, escucho su voz en un video viejo que anda por ahí. Fue mi única herramienta para no olvidarla. No me responde las dudas, ni me habla a mi. Exactamente como él elige ahora y como debo respetar. Si la necesidad es mía, no suya. Si la que sueña y busca sigo siendo yo. Y donde no hay amor, no debo detenerme.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Donde elijas que esté

Nosotres