Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2021

De brillar se trata

Me nutro del Sol, revivo los días que me pega en la cara. Energiza y crea un mundo de fantasías donde resistir tiene su recompensa. Quizás un día el sol me sorprenda iluminando tu sonrisa. Donde estés, que sea brillando. Te quiero.

Nosotres

 Habitando la oscuridad, por más difícil que está sea. Permitiéndome que duela, creyendo que un día cesará. No hay mañana en que no me cueste tomar la primera bocanada de aire consciente. No estar se tornó una opción.  Necesito saber cómo estás, si aún pensas en nosotres. La incertidumbre no ayuda con este dolor. Tal vez fuera más fácil si dijeras que ya no te acordas de mi, que sos feliz en tus elecciones y nunca significó nada.  Pero aquí sigo, sosteniendo la más mínima esperanza que regreses. Cada día te quiero más.

Quiero plural

  Te extraño. Tu sonrisa, tu boca y tu silencio. Tus brazos fuertes, tus palabras constantes. Cuando paras a tomar aire apurado para seguir hablando. Extraño la primera vez que te vi, la mirada penetrante de ojos oscuros y cejas prominentes. Tu colgarte mirándome, el "siempre estamos solos, Bren". Te extraña el Tibi en sus juegos y me pregunta cuándo volverán a pasear. Te extrañamos haciéndole lugar en la cama, para estar los tres. No lo dije jugando, quería probarnos. Nos pensaba en otro lugar, compartiendo otras cosas. Quiero irnos. Pero también quiero quedarnos. Quiero plural, sea donde sea. Pero ya no hay lugar para eso. Me enamoré de vos.

Donde elijas que esté

  Hace más de un mes que cada día me río sola mientras pienso. ¿Qué pienso?, en el hombre que sos, cómo sonreís, tu curiosidad permanente, las palabras sabias en el momento oportuno. También pienso en tu mirada y el dolor que me expresó desde el primer día que te vi. Entiendo las diferencias que hay, y cómo algunas de esas pueden hacerte sentir, quizás, que no estás a la altura. No voy a saldarlo solo con decírtelo, pero necesito recordarlo: VOS NO NECESITAS NI DEBES COMPARARTE CON NADIE. Solo vos habitaste ese cuerpo 26 años, sabes lo que se ha disfrutado o lamentado, conoces tus limitaciones y potenciales. Y quizás no puedas ser objetivo, yo tampoco. Pero sos un hombre con el que quisiera muchísimo, porque te escucho y observo, te admiro y se me caen las babas del orgullo de elegirte. Quiero verte eligiendo, deseando y sintiéndote pleno con aquello que elijas. Me duele más tu dolor que el mío. Pero no puedo más que quererte con cada célula y transmitirte que estaré donde elijas...

Segunda Ausencia

  Estás amaneciendo por última vez a mi lado y no lo sabes. Te pensé y extrañé toda la noche, casi no pude dormir. Extraño la falsa ilusión de tenerte, de creerte queriéndome. También la de esas cosas que pensaba para nosotres y nunca estuvieron. Cuando te encontré confié en esta intuición que me decía que no debía dejarte ir. Y ahora te despido.

Primera Ausencia

  Perdóname que te escriba, no quiero invadir tus espacios. Solo quería que sepas que hago fuerza para no pensarte, que me pregunto todo el tiempo cómo estarás y qué hice mal. También que te agradezco porque, haya sido real o no, volví a imaginarme después de mucho tiempo que había una oportunidad. Eso me hizo sentir viva un ratito. Te quiero, te abrazo y te pido que no respondas nada.